Recientemente
se ha dado a conocer un estudio conjunto que
han realizado tres instituciones: la Comisión
Económica para América Latina
(CEPAL), el Banco Interamericano de Desarrollo
(BID), y la Organización de Naciones
Unidas (ONU). El tema del documento es una evaluación
de las evidencias que se tienen en Latinoamérica
respecto al cumplimiento de los Objetivos de
Desarrollo del Milenio (ODM).
Como se recordará, los
ODM, constituyeron un acuerdo que en septiembre
de 2000, fijaron los Jefes de Estado del mundo,
en una histórica reunión en la
Organización de Naciones Unidas en Nueva
York. El gran objetivo es alcanzar esos objetivos
para 2015. Una de esas metas es lograr condiciones
de equidad de género en los empleos.
Según el referido estudio,
se confirma la tendencia recurrente en la región
respecto a que las mujeres son quienes tienen
los empleos más precarios. Un indicador
al respecto, es el porcentaje de mujeres que
se ubican en el mercado informal.
Se hace una comparación
a nivel de hombres y mujeres en los mercados
informales, tanto en lo urbano como en lo rural.
Uno de los primeros rasgos importantes es que
en todos los países la informalidad es
mayor en el medio rural que en el urbano.
Además, en toda la región,
las mujeres son las que más están
ocupadas en la informalidad. Este rasgo general,
no obstante cuenta con dos excepciones. Solamente
en República Dominicana y Jamaica los
hombres son más numerosos, tanto en lo
rural como en lo urbano, que las mujeres ocupadas
en ese espacio económico. Quizá
pueda existir alguna discrepancia metodológica
que pueda afectar la compatibilidad de los datos.
Sin embargo, esto no altera la tendencia general
en la región.
Se evidencia que en tres
países, casi todas las mujeres trabajadoras
del medio rural lo hacen en el sector informal.
Son los casos de Bolivia, Paraguay y Perú;
en esas naciones un 91% de las mujeres del área
rural se ocupan en las llamadas actividades
de la economía subterránea o marginal.
Otros países donde más del 80%
de las mujeres rurales se ocupa en esos puestos
de trabajo precarios, son: Brasil, Ecuador,
Guatemala, Honduras y México. El valor
más bajo de mujeres rurales en lo informal
lo da República Dominicana con un 49%.
Bajar
artículo completo