En la actualidad, se considera que más
de un millón de hondureños y
hondureñas han emigrado del país,
de los cuales más de 850,000, o el
equivalente al 11% de la población
que permanece en territorio nacional, residen
en EE.UU. La comunidad hondureña en
los EE.UU. es la quinta más grande
y la de mayor crecimiento entre las poblaciones
irregulares. La tasa de crecimiento anual
de emigrantes hondureños para el 2006
fue de 10.2% respecto al 2005, con una tendencia
similar para el 2007. Se estima que anualmente
100,000 nacionales intentan abandonar el país
en busca de mejores oportunidades y condiciones
laborales, de seguridad, vivienda, salud y
educación. A su vez, cerca de 300,000
hondureños han sido deportados de EE.UU.
desde el 2000.
En vista a la importancia de analizar el
tema migratorio más allá de
las remesas, el Informe sobre Desarrollo Humano
Honduras 2006 dedicó un capítulo
entero al tema vinculándolo con la
ciudadanía y el desarrollo humano.
El Informe analiza las características
del proceso migratorio, sus causas, impactos,
tendencias, oportunidades y alternativas,
incluso ofreciendo al lector una perspectiva
desde el punto de vista los emigrantes y emigrantes
potenciales a través de entrevistas
y la Encuesta de Percepción Nacional
sobre Desarrollo Humano 2005. A su vez, presenta
estudios de caso y plantea recomendaciones
para la estructuración de políticas
públicas sobre el tema.
En este sentido, el PNUD Honduras aprovechó
como una herramienta el INDH 2006 para un
acercamiento con el Gobierno de Honduras para
destacar la necesidad que el país cuente
con una política sobre el tema migratorio.
A partir de septiembre de 2006, la Unidad
de Prospectiva y Estrategia del PNUD comenzó
su labor al viabilizar reuniones a nivel ministerial
con la Secretaría de Relaciones Exteriores,
la Secretaría de Gobernación
y Justicia, el Banco Central, la Dirección
General de Migración y Extranjería,
el Fondo Hondureño de Inversión
Social, la Secretaría de Finanzas,
la Secretaría Técnica y de Cooperación
Internacional, que conllevaron a ratificar
la voluntad política por parte del
Gobierno en continuar con el proceso de elaboración
de dicha política y el Gobierno creó
un comité técnico interinstitucional
para este propósito. Se invitó
al Jefe de Misión de la OIM en Honduras
a participar en la iniciativa, con el fin
de armonizar esfuerzos dentro del SNU en el
país. La UPE del PNUD financió
una misión del Dr. García Zamora,
experto en el exitoso programa mexicano de
remesas solidarias Zacatecas 3x1 quien se
reunió con varios Ministros y técnicos
de las Secretarías involucradas para
elaborar un borrador sobre un proyecto piloto
de remesas solidarias en el país basado
en el modelo 3x1. El Presidente de la República
tomó la decisión política
de asignar a la Cancillería el liderazgo
de la iniciativa y ratificó la importancia
de continuar recibiendo el apoyo técnico
de PNUD. Mediante una sinergia que se creó
a nivel interior del PNUD con la Unidad de
Pobreza Rural, esta Unidad retoma el trabajo
y actualmente juega un papel fundamental en
el apoyo técnico que PNUD brinda al
gobierno para la formulación de esta
política.
El pasado 16 de agosto, el Gobierno lanzó
oficialmente, con el apoyo de la Secretaría
de Finanzas y el PNUD, la Política
Nacional de Atención al Emigrante
mediante un acto que contó con intervenciones
del Presidente de la República, la
Vice-Ministra de Relaciones Exteriores de
El Salvador, el Canciller y la Representante
Residente de PNUD Honduras. Esta política
busca integrar los esfuerzos de las diferentes
entidades gubernamentales, de sociedad civil
y de cooperación internacional, así
como incidir, de forma directa y positiva,
en al menos cuatro ejes temáticos: