UNDP   |
  Artículos
¿Qué es Desarrollo Humano?
Artículos
Indicadores
Noticias
Columnas
Buenas Prácticas
Próximos INDH
Entrevistas
Informe Mundial
Otras Regiones
Visión Externa
Boletín
Portada
 
  ALUMNOS
ESCUELA VIRTUAL
  BIBLIOTECA
  INGRESE A NUESTRO FORO
  ACTIVIDADES
PROYECTO REGIONAL
  LINKS DE INTERÉS
 

 

Paraguay
Presentan Informe Nacional sobre Desarrollo Humano Paraguay 2008

El Informe, con una extensión de 280 páginas, analiza en forma profunda y sistémica las desigualdades desde tres perspectivas: el funcionamiento del Estado, el ejercicio de los derechos ciudadanos y la calidad del crecimiento económico. Además, estudia las raíces culturales que la sostienen, la forma en que se reproducen y los alcances que las mismas tienen como obstáculo al desarrollo humano de las personas. Finalmente presenta recomendaciones.

Uno de los problemas principales del Paraguay son las desigualdades. En términos de ingresos, el 10% con mayores ingresos de la población concentra el 40% de los ingresos totales y el 40% de menores ingresos el 12%. Expresado en otros términos, el ingreso de una persona del 10% más rico de la población es 31 veces el ingreso de una persona del 10% más pobre (DGEEC, EPH 2007). Con relación a la distribución de tierras rurales, el Paraguay es uno de los países de mayor desigualdad en la distribución de tierras rurales en el mundo: el 1% de las exportaciones de más de 1.000 hectáreas concentra el 77% de la superficie total de las tierras rurales. (Censo Agropecuario, 1991 y MAG, 2003).

Las desigualdades, que excluyen a grandes poblaciones de las condiciones básicas para una vida digna, son, ante todo, un problema moral, ético. La pobreza extrema es por sí sola indignante, pero lo es más cuando convive con la riqueza extrema. La inacción, por desinterés o apatía, frente a esta situación de desigualdad es también un problema moral.

La desigualdad es mucho más que un simple problema económico de distribución de ingresos, la perspectiva de análisis más frecuentemente utilizada. Ella no sólo obstaculiza el crecimiento económico y la reducción de la pobreza, sino además genera descontento social y atenta contra la integración y cohesión social. Como sucede en varios países de América Latina, dichos efectos, a su vez, amenazan la estabilidad política y la gobernabilidad democrática. Bajo estas condiciones, el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio se hace poco probable. Por estas razones, la desigualdad es un problema por sus efectos nocivos sobre el bienestar de toda la población. Se constituye en un obstáculo real para el Desarrollo Humano, esto es, para la expansión de las capacidades y oportunidades que tienen las personas para vivir una vida digna, productiva y creativa.

Incluso la pobreza, que en la última década ha sido reconocida y ha ocupado un lugar central en la agenda de las políticas públicas nacional e internacional, es también un resultado de la desigualdad de capacidades y oportunidades entre las personas. La lucha contra la pobreza, por ende, se inicia con el aumento de las capacidades y oportunidades de las poblaciones más pobres y vulnerables, las más excluidas de la sociedad. Esta nivelación “hacia arriba” de quienes menos tienen será posible, fundamentalmente, mediante políticas públicas dirigidas a reducir las múltiples asimetrías existentes en forma sostenida y consistente.

En respuesta, el PNUD a través de la ODH presenta el Informe Nacional sobre Desarrollo Humano 2008 titulado Equidad para el Desarrollo. El Informe es resultado de un proceso amplio de diálogo y consulta a nivel nacional. Se instalaron dos Comités Consultivos con 34 representantes del sector público, partidos políticos, empresarios y la sociedad civil. Se desarrollaron 9 talleres de consultas a nivel de los departamentos del país, con la participación de más de 500 técnicos, líderes y autoridades locales. Se instalaron 13 mesas temáticas de diálogo con 263 especialistas y autoridades de los sectores público, privado y la sociedad civil.

Se desarrollaron 15 grupos focales con alrededor de 100 personas en comunidades representativas de la capital e interior de país. Paralelamente a este proceso de consultas, se aplicaron dos encuestas PNUD sobre Desarrollo Humano, a 2.500 personas a nivel nacional.

Es importante destacar la multiplicidad de fuentes utilizadas en el Informe y el hecho de que, en todos los casos, fue utilizado el último dato disponible.

Las desigualdades en el Paraguay son múltiples, complejas, se refuerzan entre sí, tienen antecedentes históricos y se expresan en la vida cotidiana por medio de una cultura de la desigualdad. El Informe las analiza y realiza recomendaciones para reducirlas, teniendo presente su integralidad y complejidad.

El primer capítulo del Informe identifica y describe las diversas desigualdades socioeconómicas entre grupos poblacionales, incluyendo la asimetría territorial según el Índice del Desarrollo Humano. A partir de esta breve exposición presenta, luego, el marco teórico básico, los conceptos fundamentales con los cuales se hará el análisis y se formularán las recomendaciones.

El estudio de las desigualdades desde la cultura e historia corresponde al segundo capítulo. Identifica y señala la importancia de las desigualdades simbólicas y su complejidad. Aborda su acumulación y transmisión a través de la historia. Ofrece, de esta manera, un abordaje de análisis inédito -sincrónico y diacrónico- de la problemática. El tercer capítulo trata las desigualdades desde la perspectiva de la ciudadanía integral, concentrándose en los derechos y obligaciones civiles y políticos de las personas. Estudia los derechos a la identidad, a la seguridad y a la justicia. Aborda el ejercicio de los derechos políticos de las personas y esboza unos perfiles ciudadanos. Finalmente, se considera a las discriminaciones de carácter cultural.

Los derechos sociales de las personas y en el funcionamiento del Estado para satisfacer esos derechos, siempre desde la perspectiva de las desigualdades, constituye el tema del cuarto capítulo. Estudia al Estado y su funcionamiento y a tres sectores específicos: educación, salud y servicios básicos. Incorpora un análisis situacional de cinco grupos especialmente vulnerables: personas con discapacidad, población adulta mayor, pueblos indígenas, niñez trabajadora y juventud sin empleo. Finalmente, analiza el carácter patrimonialista del Estado, el clientelismo y la corrupción, en su relación con las desigualdades.

La economía paraguaya desde el enfoque del crecimiento económico de calidad es analizada en el quinto capítulo. Establece los vínculos entre crecimiento económico y Desarrollo Humano. Explicita y estudia los determinantes y factores internos y externos de crecimiento de la economía paraguaya y las relaciones entre el crecimiento, la pobreza y la desigualdad. Aborda la productividad y el empleo así como las políticas públicas e institucionalidad económica.

El sexto y último capítulo presenta las conclusiones y las recomendaciones del Informe. En una primera parte se destacan algunos indicadores críticos de desigualdad, las razones de la gente para exigir cambios estructurales, los límites que supone la situación actual al desarrollo socioeconómico de las elites y la situación propicia para impulsar un proceso de cambios. En una segunda parte se presentan los desafíos de la sociedad para reducir las desigualdades y las alianzas estratégicas para enfrentarlos. Se incorpora, además, una serie de recomendaciones por temas, sectores económicos y grupos poblacionales más vulnerables, orientadas a reducir las desigualdades. Finalmente, se destaca que el desafío mayor constituye el establecimiento de las alianzas estratégicas con objetivos específicos, que permita impulsar un proceso gradual de cambios estructurales para mejorar las condiciones de vida de la mayoría de la población, tarea que corresponde no sólo al Estado sino a la sociedad paraguaya en su conjunto.

Dada la amplitud y complejidad de las desigualdades y el enfoque multidimensional adoptado en su análisis, quedan algunos desafíos: ampliar las variables o los aspectos susceptibles de ser analizados desde la perspectiva de la desigualdad, incorporar otros grupos especialmente vulnerables, identificar y estudiar las prerrogativas de personas o grupos que van más allá de las usuales en la sociedad, ampliar el análisis de las obligaciones ciudadanas, y avanzar en la identificación de actores relevantes de la situación actual en los diferentes ámbitos de análisis del Informe.

Acceda al Informe Nacional sobre Desarrollo Humano 2008. Equidad para el Desarrollo


- Presentación e Introducción
- Capítulo 1 - Capítulo 4
- Capítulo 2 - Capítulo 5
- Capítulo 3 - Capítulo 6
- Anexo

 

 


Enviar esta Info

Imprimir texto

 

La reproducción parcial o total de los articulos esta autorizada citando la fuente